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Los puntos de historia son una inteligente herramienta de gestión de proyectos Agile que permite a los equipos evaluar lo grande y difícil que es una tarea. Lo importante es que no se trata de horas, sino de puntos de dificultad que indican: el tamaño (¿cuánto hay que hacer?), la complejidad (¿cómo de difícil es técnicamente la tarea?) y el riesgo (¿cómo de incierta es?). Se trata de una estimación comparativa. El equipo toma una nueva tarea y la compara con las que ya ha completado. Si la nueva tarea es el doble de difícil que la anterior, recibe el doble de puntos (por ejemplo, 8 en lugar de 4). Se utilizan números especiales para la valoración, a menudo de la secuencia de Fibonacci (por ejemplo, 1$, 2$, 3$, 5$, 8$, 13$, 21$), para mostrar más fácilmente la gran diferencia entre una tarea sencilla y otra muy compleja.

La idea de los puntos de historia surgió porque contar horas es demasiado poco fiable. Estimar el tiempo depende de lo rápido que trabaje un programador determinado, de cuántas pausas se tome y del tipo de día que tenga. Los puntos de historia eliminan estos problemas. Al centrarse en la complejidad objetiva del problema y no en el reloj, los equipos planifican de forma más realista y consiguen un ritmo de trabajo mejor y más estable (lo que se conoce como velocidad). Agile creó esta idea, y Scrum la adoptó plenamente, utilizándola en la planificación de periodos de trabajo posteriores (llamados sprints). En la práctica, los puntos de historia son una herramienta estándar en ambos enfoques.
Para evaluar correctamente las tareas utilizando puntos de historia, hay que tener en cuenta algunas reglas de oro. Lo más importante es la comparación: siempre relacionamos una nueva tarea con algo que ya hemos hecho (nuestra «plantilla»). La valoración debe ser una decisión conjunta de todo el equipo, no la idea de una persona. Además, lo que cuenta es la dificultad y el riesgo, ¡no el tiempo! Para ello, utilizamos una escala especial, no lineal (como 1$, 2$, 3$, 5$, 8$), porque cuanto más grande es algo, más incierto es. Para que el equipo se ponga de acuerdo sobre el número de puntos de la historia, se utilizan dos técnicas probadas:
En lugar de describir la sesión en sí, es importante que el director del proyecto o propietario del producto en Scrum ser consciente de los errores más comunes que sabotean la credibilidad y la eficacia de los puntos de la historia. Una sesión de estimación adecuada implica evitar los siguientes escollos:
A pesar de estos escollos, los puntos de historia son una herramienta universal en diversos contextos de proyecto. Se utilizan para estimar y priorizar el trabajo y para comparar tareas. En Scrum, son una herramienta que apoya la planificación de los Sprint y la medición de la Velocidad. En lugar de especificar el tiempo, el equipo discute el tamaño relativo de las tareas, por ejemplo, diciendo «parece que son 3 puntos», lo que es más abstracto, versátil y permite utilizar esta medida tanto en equipos de TI como en equipos empresariales (por ejemplo, de marketing).
FlexiProject es una herramienta que te permite introducir y controlar sin problemas todo el ciclo de vida de los puntos de historia, tanto en Agile como en Scrum. El sistema te permite asignar directamente puntos de historia a las tareas del Backlog, lo que es importante para priorizarlas. Basándose en los puntos asignados a las tareas y en el ritmo histórico de trabajo del equipo (Velocidad), FlexiProject te ayudará a planificar tu calendario de sprints mostrando cuántos puntos puede completar el equipo de forma realista. La herramienta controla y visualiza automáticamente la Velocidad en iteraciones posteriores, lo que es esencial para predecir la rapidez con la que progresará el trabajo. Como parte de la visualización y el control, se dispone de gráficos avanzados de burndown/burnup, que muestran de forma continua cuánto trabajo (en puntos) queda por hacer en el Sprint o en todo el proyecto. Además, el tablero Kanban permite gestionar tareas con estimaciones de puntos de historia, lo que permite un seguimiento transparente del progreso y el flujo de trabajo. Con este tablero, el gestor del proyecto tiene control sobre la Velocidad actual y la previsión para todo el proyecto, lo que facilita el cumplimiento de los plazos.
Los puntos de historia son una herramienta que evita específicamente contar el tiempo, lo que constituye su mayor ventaja. En comparación con la estimación en horas, los puntos son mucho más estables porque evalúan la dificultad de la tarea y no la rapidez con la que trabaja un determinado desarrollador. Las horas pueden cambiar fácilmente (descansos, reuniones, cansancio), mientras que la complejidad de la tarea sigue siendo la misma. Por tanto, los Puntos de Historia son mejores porque nos centramos en el problema y no en la presión del tiempo. También son mejores que los Días Ideales, que, aunque suponen que no hay pausas, siguen siendo una unidad de tiempo y pueden confundirse fácilmente con el tiempo real. Sin embargo, la estimación tradicional del tiempo (en horas o días) se hace necesaria cuando tenemos que crear un presupuesto preliminar y fijo para un cliente, tenemos que realizar tareas de servicio pequeñas y sencillas (con incertidumbre cero), o trabajamos en proyectos que requieren el modelo Waterfall.
Los puntos de historia son una revolución en la planificación, porque ya no son horas, que a menudo fallan, sino puntos que miden la dificultad, complejidad y riesgo reales de una tarea. Esta medida estable elimina las conjeturas. Cuando los puntos de historia se apoyan en